No me dejes llorar, consuela mi alma, que aunque nada bien a mi me salga, te juro soy bueno, puedes sentir orgullo de mi...No me dejes sufrir, alivia mis heridas, hunde tu amor en el mar de mis tormentos para darme fuerzas y esperanzas.No me dejes caer, tenemos mucho camino por andar, toma mi mano, mírame quedo en los ojos, llévame a caminar contigo, sonríeme y repíteme que soy a quien tú amas.No me dejes sentir la soledad, quédate conmigo, tú sabes que tengo miedo, y te confieso que a veces pienso: ¡No estoy preparado para este mundo...!No me dejes reír de mi desgracia, calla mis labios con un beso, pues si río será la ironía la que despierte la locura en mi.No me dejes callar, abre tus ojos, el silencio carcome mis sentidos, da riendas al pensamiento, y a veces no es bueno pensar lo que yo pienso.No me dejes hablar mucho, abriga las palabras con una caricia en mi cuerpo, a veces es bueno guardarse las tristezas para que solas salgan en su momento.No me dejes sólo, te repito, tengo miedo, abrázame fuerte, quema bien mis adentros hasta que ardan mis pensamientos y dejes cenizas de mis lamentos, y prometo que con tu fuerza nacerá la fuerza que me llenó alguna vez. Pero ese es mi deseo y mis ganas de vivir, simplemente la fortaleza de tu amor en cada momento que desespero. Tal vez sea raro o difícil de entender, pero recuerda, quema bien mis adentros...No me dejes respirar, arráncame el suspiro con la fuerza de tu amor, ahógame en tu océano divino de ternura para sentirme protegido y seguro de este mundo que hiere mi corazón.No me dejes bajar los brazos, lucha a mi lado por los dos, yo sólo no puedo, me siento pequeño en medio de tan inmenso amor...No me dejes morir, dame vida a través de tus palabras, renueva mis fuerzas, redescubre mis talentos, búscame en tu mirada, cuídame del mal, alivia esta carga pesada de pesados escombros, abre bien tus alas y al fin llévame a volar, remontaré en tus deseos y volaré con las alas de tu alma.Déjame intentar hacer algo por ti, para que sientas cuánto te amo, para sentirme útil, y sabré que tú algún día harás lo mismo por mí, aún sabiendo cuánto me amas.No me dejes caer, empieza diciéndome cuánto me amas, háblame al oído palabras de aliento y consume en el acto cada una de tus palabras, porque así sabré que en verdad vale la pena estar vivo, sabiendo que te tengo, sabiendo lo que es mío, siendo yo inseguro o estando confundido... Pero recuerda que te amo, siempre te amo, y éstos son momentos, ya se me pasarán, pero igual quédate conmigo...
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